Debido al aumento de la población de adultos mayores en Chile y el mundo, existe un incremento de patologías neurodegenerativas como la demencia, considerada como una problemática social y de desigualdad por el impacto económico, emocional y social que significa tanto para la persona que la padece, sus familiares y cuidadores.
La más común de éstas es la demencia tipo Alzheimer, que si bien su origen es desconocido, se produce por una acumulación de placas de proteínas en ciertas zonas del cerebro que producen una alteración progresiva de distintas funciones esenciales del ser humano como la cognición, comunicación y deglución, interviniendo directamente en la autonomía de la persona y la realización de sus actividades de la vida diaria.
Sin embargo, aún no se ha encontrado la cura de esta enfermedad, por lo que es de real importancia su detección oportuna e intervención precoz, donde el fonoaudiólogo cumple un rol fundamental, pues aporta, desde su quehacer, en distintos establecimientos de salud, a la prevención de riesgos, promoción de una mejor calidad de vida y fomento de la autonomía de esta población enlenteciendo el transcurso de la enfermedad.
Dentro de los tratamientos para esta patología, el más común es el farmacológico. Sin embargo, las intervenciones por parte de un equipo multidisciplinario, contribuyen a que la evolución de la enfermedad sea más lenta y llevadera, donde el/la fonoaudiólogo/a es el/la profesional encargado de realizar intervenciones oportunas a nivel cognitivo y comunicativo, además de la entrega de estrategias y planes para que el proceso de alimentación y deglución sean seguros, eficientes y agradables.
Si bien las sesiones de terapia fonoaudiológica están dirigidas directamente a la persona que la padece, no se debe dejar de lado a quienes se relacionan y son parte de este proceso diario, entregándoles recomendaciones y educándolos sobre cómo enfrentar el proceso y así también colaborar con las distintas intervenciones realizadas.
Fue en el año 2012 cuando la Organización Mundial de la Salud consideró a la demencia como una prioridad para la salud pública global y este año el ministerio de salud la incorporó finalmente al plan AUGE. Esto quiere decir que todas las personas serán beneficiarias, aquellas con sospecha tendrán acceso a confirmación diagnóstica, aquellas con confirmación tendrán acceso a tratamiento y si las que están en alguno tendrán derecho a continuarlo.
Sin duda, un gran avance para la salud pública chilena.

