El verano por lo general es sinónimo de vacaciones, relajo y más tiempo al aire libre por lo que es preciso tomar medidas de protección frente al ambiente, entre ellas, para el cuidado ocular. Durante esta época se produce la mayor radiación solar, aún en días nublados lo que umenta el riesgo de sufrir lesiones en los ojos como fotoqueratitis o fotoconjuntivitis. Estos corresponden a efectos nocivos a corto plazo que los rayos UV pueden provocar. No obstante, es preciso tener en cuenta el efecto acumulativo desfavorable que tiene la exposición a la luz solar y que podría derivar en aparición precoz de cataratas y/o lesiones retinales, que si bien puede no ser grave en el inmediato, sí podría producir lesiones a largo plazo y no necesariamente presentar sintomatología.
Como prevención, la OMS recomienda no exponerse a la radiación solar entre 11:30 y 14:00 horas, utilizar gafas de sol que tengan un filtro ultravioleta y que su forma cubra totalmente los ojos, especialmente para mitigar emisiones que provienen desde arriba. Respecto de actividades en el exterior para evitar deslumbramiento, las gafas con filtro UV y una capa antirreflejo o polarizada constituyen la mejor opción, además del uso de gorro con visera o sombrero para protección facial y ocular.
Y bueno ¿a quién no le agrada una zambullida en la piscina o en el mar? En las piscinas, el cloro constituye un alto foco de irritaciones, tanto corneales como conjuntivales. Además, pese a la presencia de cloro (o a la ausencia de éste en el mar), algunas bacterias y/o patógenos pueden permanecer en el agua siendo capaces de generar conjuntivitis y queratitis, algunas bastante agresivas como infección por acanthamoeba. Por ello se sugiere el uso de lentes de buceo para actividades acuáticas, cualquiera sea ésta. Respecto del usuario de lente de contacto se aconseja idealmente no utilizarlo, salvo en el caso de ser lentes de contacto desechables diarios, esto sin excepción implica desecharlo al terminar el día, además del uso de lente de buceo.
Durante este tiempo resulta imprescindible reforzar el lavado de manos, pues estamos propensos a frotar los ojos con manos sucias aumentando la probabilidad de desarrollar algún tipo de infección. La limpieza o secado ocular debe realizarse con un papel suave, dado que las toallas pueden guardar agentes o arena. Lentes de contacto deben lavarse sólo con soluciones estériles indicadas, limpiar y desinfectar estuches de almacenamiento y usarlos sólo el tiempo establecido.
Para finalizar ¡hacemos un llamado a evitar la automedicación!. Ante cualquier síntoma de molestia visite a su médico oftalmólogo. El sentido de la visión es el que preferencialmente nos comunica con el medio ambiente, el ser humano es fundamentalmente un ser visual. A cuidarse.

