
El 29 de abril del presente año el Prof. Pablo Vergara Barra, obtuvo, con la máxima calificación, su grado de Doctor en Salud Mental de la Universidad de Concepción. Su tesis titulada: «Influencia del involucramiento parental, estrés parental, bienestar recordado de padres/madres y antecedentes sociodemográficos en la conducta externalizante de preescolares de las regiones del Biobío y Ñuble» tuvo como profesora guía a la Dra. Paulina Rincón González, académica del Departamento de Psicología de la Universidad de Concepción y como co-guía a la Dra. María Pía Santelices, académica de la Escuela de Psicología de la Universidad Católica de Chile.
El Prof. Vergara se transforma así, en el onceavo académico del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental, en tener este grado. De este modo, cerca de la mitad de los académicos del departamento (44%), tienen grado académico de Doctor/a lo que se alinea con uno de los ejes del Plan de Desarrollo Estratégico de la Facultad de Medicina, así como el del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental, que señala, dentro de sus objetivos, la importancia de promover el aumento en la cantidad de académicos y académicas con grado de Doctor en las aulas de todas las carreras y especialidades impartidas por la Facultad.
El trabajo de tesis estuvo motivado por distintas razones dentro de las que se destacan los avances en la teoría respecto de la relevancia de detectar o identificar dificultades o problemas en la conducta en la niñez, ya que tienen un importante grado de continuidad en la vida adulta. Esto, explica el Dr. Vergara, es un factor de riesgo en fracaso o abandono escolar, de conductas delictuales, de uso y abuso de sustancias hasta en la presencia de conductas suicidas, entre otras.
“Los niños y niñas que han tenido dificultades de conducta persistente, han utilizado significativamente muchos más servicios públicos en la adultez, como por ejemplo de seguridad social, hospitalización y/o prescripción de medicamentos. Al tratarse de un problema de salud pública, si se interviene tempranamente se podrían reducir los costos que implica apoyar y tratar a estas personas en etapas posteriores del desarrollo vital”, agrega el Dr. Vergara.
Las conclusiones arrojan información pertinente a nuestra realidad local, pues se diseñó una muestra de padres y madres de las regiones del Biobío y Ñuble. Una de las conclusiones que arrojó la investigación, muy en concordancia a lo que se viene viendo a nivel global es que las madres se encontraban con mayores niveles de malestar que los padres, se involucran más en la crianza, presentan menores niveles de bienestar y mayores niveles de estrés asociados a la crianza al compararlas con la muestra de padres. Dentro de todas las ideas que surgen del presente trabajo, se resalta la necesidad de la coparentalidad, de equilibrar la balanza entre padres/madres para disminuir la brecha entre ambos progenitores.
Finalmente, el Dr. Vergara agregó un mensaje a los tomadores de decisión o quienes desarrollan políticas públicas relacionadas con la infancia: “…Desde lo teórico-investigativo la evidencia nos sugiere seguir generando conocimiento a nivel local que dé señales a quienes toman decisiones en políticas públicas, de lo ineludible que es el promover el bienestar de aquellas personas que sostienen el mesosistema de cuidado y protección de la infancia, dado que las condiciones de vida condicionan las respuestas de sensibilidad y contención en torno al despliegue de las habilidades de crianza de padres y madres o de quienes ejercen esos roles.”
