DR. ROBERTO GONZÁLEZ L. Y MANUAL EPROBA: «Decidí profesionalizar mi quehacer académico»

 

El Dr. Roberto González Lagos, Profesor Asociado del Departamento de Cirugía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Concepción, posee una formación como médico especialista cardiotorácico de más de 15 años que ejerce en el Centro Cardiovascular y Servicio de Cirugía del Hospital Clínico Regional de Concepción. En su interés por profesionalizar su quehacer académico realizó el Magister en Educación Médica para las Ciencias de la Salud para cuya finalización decidió escoger una tesis práctica que respondiera a una necesidad educativa y ser un aporte académico tangible. Para ello se apoyó en los estudiantes de cuarto año de Medicina, quienes indicaron que la asignatura quirúrgica debía mejorar la enseñanza de procedimientos básicos. Consciente de ello y de lo que la bibliografía muestra, el académico concluyó que efectivamente los estudiantes reciben las competencias quirúrgicas mucho menos entrenadas que las teóricas. Ejemplo de ello, el aprendizaje en suturas de heridas.

Así nació “Metodología de un modelo de entrenamiento en competencias procedimentales quirúrgicas  básicas: EPROBA Entrenamiento Procedimental Básico”, libro de autoría del Dr. Roberto González Lagos y cuya presentación se realizó en octubre 2020 a cargo de Editorial Universidad de Concepción. El doctor González es Miembro de la Sociedad de Cirujanos de Chile.

El texto da a conocer un inédito método para la enseñanza y formación de estudiantes de pregrado en procedimientos quirúrgicos y sus contenidos están basados en conceptos como simulación, enseñanza por pares y evaluación estandarizada.

La presentación de la obra estuvo a cargo del Decano de la Facultad de Medicina, Dr. Mario Valdivia P. y comentado por el Presidente de la Sociedad de Cirujanos de Chile, Dr. Carlos García C. y la Directora del Departamento de Educación Médica, Prof. Nancy Bastías V. Estuvo también presente el director de la Editorial Universidad de Concepción, Óscar Lermanda.

La investigación

El inicio de la investigación que dio origen al Manual fue la aplicación de una encuesta a cerca de 200 estudiantes que arrojó que el 70% no sabía suturar al terminar la asignatura de Cirugía y que más de la mitad tampoco sabía hacerlo al inicio de su internado. De los que sabían, solo un 3,2% lo había aprendido de parte de un docente de cirugía, la mayoría de ellos un residente del programa de especialidad, de compañeros en cursos informales o durante la rotación de partos. “Conceptualmente, explica Dr. González, es en Cirugía donde debemos enseñar los procedimientos quirúrgicos básicos, no obstante, surgen retos siendo uno de los principales el recurso docente cirujano relativos a la motivación por enseñar a suturar de parte de un especialista o subespecialista, además de que esto requiere una enseñanza personalizada en modalidad de tutoría y que, por último, exige situaciones de la vida real, ya que el alumno debe ver heridas para suturarlas”.

Con esta realidad enfrente el primer objetivo fue formar monitores y diseñarles un curso teórico práctico de simulación con los Dres. Patricio Stevens y María Angélica García – Huidobro, cirujanos plásticos de la Facultad, quienes les enseñaron desde la historia de las suturas hasta suturas de cirugía menor. Luego hicieron un taller de simulación a cargo del Dr. González en el que se probaron varios modelos para aprender a suturar, como cáscaras de plátanos, vegetales, cuero de pollo, modelos plásticos y goma para finalmente llegar a la conclusión que la pata de cerdo era un modelo sencillo y útil. Finalmente, en pabellón, asistieron a diversas cirugías cardiotorácicas en las que participaron previo consentimiento informado de pacientes y siempre tutorizados, donde completaron su enseñanza como monitores, aprendiendo no solo la teoría de la sutura, sino que también la práctica, además del comportamiento del equipo de salud en pabellón, el lavado de manos y protocolos quirúrgicos, entre otros aspectos.

Hecho el diseño se dividió el curso de 124 estudiantes en 2 grupos para uno formarse con los monitores y otro con cirujanos de experiencia. Para evaluar los resultados se utilizó un instrumento validado por la Universidad Católica con el que se diseñó una encuesta de percepción validada por el Departamento de Educación Médica. Dos cirujanos ajenos al proyecto evaluaron. Los resultados: en cuanto al desarrollo procedimental éstos fueron similares en ambos grupos en lo relativo a manejo de tejidos, tiempo, motricidad, manipulación de instrumentos, uso apropiado del instrumental, planificación, ritmo y conocimiento del procedimiento especifico. En cuanto a la percepción, también se obtuvieron resultados similares siendo el recibimiento del proceso de enseñanza aprendizaje de manera positiva por ambos grupos. Por lo tanto, se comprobó que los estudiantes pueden mejorar considerablemente su desarrollo procedimental con este modelo EPROBA.

 
Estudiantes de Medicina en talleres prácticos de suturas. Fotos de archivo.

No satisfechos con los resultados fueron los mismos estudiantes participantes en la iniciativa quienes sugirieron indagar más aún. Así, Sebastián Barra propuso comparar los resultados de acuerdo al conocimiento previo, agrupando separadamente a los que no sabían nada, a los que habían hecho algún curso teórico informal y a los que sí sabían suturar. “Esto nos permitió comprobar que el modelo también estandariza el aprendizaje…los resultados fueron similares independiente de su conocimiento previo y los estudiantes aprenden homogéneamente”, explica Dr. González, quien agrega que también se analizó la autopercepción siendo ésta por parte de los alumnos que finalmente sienten que saben suturar “bien” o “muy bien”.

En tanto, el estudiante Felipe Alarcón analizó la retención del aprendizaje para lo cual se diseñó una estrategia para medirla y se hizo un taller de retención con 105 estudiantes de otra cohorte de cuarto año y la retención persistió.

En conclusión, esta metodología de entrenamiento, aplicada ya a más de 300 estudiantes de la carrera, no solo permite mejorar el desarrollo procedimental, sino que además mejora la autopercepción, es muy bien percibido, retiene el conocimiento y además de los beneficios teóricos que se adquieren, disminuye el estrés y otorga más seguridad al saber lo que se debe hacer.

“Existe una necesidad consensuada de entregar competencias procedimentales quirúrgicas básicas a estudiantes de medicina, principalmente porque son destrezas necesarias para la práctica profesional…este libro es la conjunción de cinco recursos pedagógicos muy utilizados en la Educación Médica: simulación, enseñanza por pares, tutoría en pequeños grupos, evaluación mediante instrumentos estandarizados y recursos audiovisuales, todos ellos enfocados al entrenamiento de competencias en cirugía”, explica el Dr. González.

Si bien este libro nace orientado al área médica, el académico comenta que “la metodología EPROBA es perfectamente extensible a otras carreras del área de la salud, tanto profesionales como técnicas, u otras disciplinas que requieran conocer, comprender y realizar procedimientos”. También destaca el respaldo brindado por la Sociedad de Cirujanos de Chile, organización de la cual forma parte, y menciona que este apoyo puede permitir que la obra tenga un alcance nacional e internacional a nivel latinoamericano.

Al respecto, el Dr. Carlos García C, Presidente de la Sociedad de Cirujanos de Chile, quien estuvo invitado a la presentación del Manual, dijo que “sin duda este manual será un gran aporte para la docencia de pre y postgrado y muy útil para los interesados en la especialidad, pues está en concordancia con los actuales modelos de simulación”. Agregó que como Sociedad “han discutido la pertinencia de enseñar aspectos quirúrgicos en pregrado en miras al programa de cirugía general, ya que en la actualidad no incluyen lo que antiguamente se denominada la propedéutica quirúrgica. Asimismo, señaló que se vislumbra como un interesante insumo para los Médicos en Etapa de Destinación y Formación, EDF, quienes deben asumir diversos procedimientos que les exigen tener estos conocimientos básicos.

Por último, Nancy Bastías V, Directora del Departamento de Educación Médica, indicó que el texto describe en forma muy sencilla y explicativa cómo fue utilizada la metolodogía EPROBA en una asignatura en la cual existen muchos estudiantes haciendo una detallada explicación de todas las estrategias de enseñanza utilizadas en esta metodología. Además, en un apartado explica cómo fue la capacitación de los tutores ayudantes y cómo se les motivo a participar. Destaca la importancia de utilizar este valioso recurso humano, como aporte para los docentes y para los estudiantes porque está comprobado que aprender con los pares logra un aprendizaje más profundo y el que enseña aprende más aún. “El Dr. Roberto González nos da un ejemplo que siendo un excelente clínico y destacado cirujano tiene un compromiso con la enseñanza de sus estudiantes y logra crear un manual para poder ayudar a otros académicos para que hagan docencia de calidad, todo en beneficio de los estudiantes y de sus pacientes”, manifestó.


Portada Libro Metodología de un Modelo de Entrenamiento en Competencias Procedimentales Quirúrgicas Básicas: EPROBA Entrenamiento Procedimental Básico.